Entré a la tienda que queda cerca de mi casa, viendo que el señor que atiende estaba ocupado espere hasta que termine con los clientes que estaban delante de mí para realizar mi compra. Mientras esto ocurría entra una señora y dice -Buenas, ¿señor tendero, puedo comprar un agua?-
Sin nada más que decir el señor tendero le dice -Claro, siempre y cuando tenga plata-
Dentro de mí pensaba, ¿quien le pide permiso al tendero para comprarle algo? ¿no es acaso el fin de una tienda, vender cosas?
10 ene 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
40 Primaveras Reveladoras
Al acercarse el onomástico de mi querido Rafael —quien dice que soy tan tejano que ahora festejo Janucá— se me ha dado por rascarme la lengu...
-
Al acercarse el onomástico de mi querido Rafael —quien dice que soy tan tejano que ahora festejo Janucá— se me ha dado por rascarme la lengu...
-
La verdad es que hablar de cosas como eso sin que alguien se ofenda, o me cuelgue de los pulgares a esta altura del siglo XXI es imposible. ...
-
Cansado del vaivén de hordas de gente colmando bares y discotecas se retiró meditabundo a celebrar introvertido el fin de ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario