19 jul 2011

Maravillas de la Burocracia

Burocracia, burócrata, burocrático. Raza que se hace, no necesariamente se nace, y, que con el pasar de los años, el ser burócrata toma una forma inútil, obtusa, terca, oblonga, ciega, sorda, sin razón ni entendimiento, automática, insoportable, engreída, mecánicamente estúpida, repetidora, memorizadora, completamente caduca, olorosa, inservible, incomprensible y por lo demás innecesaria pero dueña de todos y cada uno de los trámites necesarios para ser legales ciudadanos de un país que de legal (hoy por hoy) no tiene nada.

Ustedes dirán, se preguntarán porque mi afán para elogiar a tan prestigiosa raza que en el Ecuador abunda tanto hoy en día. Pues porque ahora que tengo que lidiar con ellos a diario me encantaría compartir con ustedes algunas de sus maravillas maravillosas. Se pasean por millares en sus carros con luces, sirenas, choferes, la familia de el burócrato o la burócrata (porque hasta el idioma se inventan) la amiga de la suegra, el amanto ( porque ahora hasta ellas tienen derecho a ser infielas), los hijos y los amigos de los hijos, en fin, todo ser que mantenga alguna relación con el o la burócrato y desee aprovechar de e carro que con nuestros impuestos se les ha facilitado.

El rato de trabajar es fastidioso, tedioso, engorroso, mal visto, inútil y por lo demás inexistente para ellos. Les diré porque, el otro día fui a resolver un tema con un funcionario burocrático y le dije -buenos días Doctor, me puede ayudar con este juicio, quisiera ver la carpeta- a lo que él muy comedidamente fastidiado y molesto me respondió -¡vuelva otro día! No ve que estoy trabajando- (yo creí que atenderme a mí era su trabajo pero aparentemente el solitario de la computadora es más importante y requiere de su imitada capacidad mental) entonces lo quede mirando unos 15 minutos hasta que por vergüenza o fastidio tuvo que ayudarme, y me dio la carpeta que le pedí, la misma que estaba al lado del monitor y no requería más esfuerzo que estirar el brazo.

La ignorancia es predominante entre ellos, me cuentan mis amigos porque yo creí que solo me pasaban a mi estas cosa. Un amigo fue al ministerio y pregunta donde es una oficina del ministerio a lo cual le responden que se ha trasladado esa oficina con sus funciones a otro lado (lejos de Quito y las oficinas y el sector productivo y todo aquellos que requiere constantemente de esta oficina). Mi amigo pregunta por que han trasladado esa oficina tan lejos si la gente necesita que este cerca (grave error, a un burócrata nunca se le pide razones) y el imberbe ignorante burócrato le responde -para descentralizar pues-. Claro que miope es mi amigo que no e da cuenta que descentralizar es alejar del centro.

En fin envíen sus comentarios y anécdotas burocráticas a sejodioelpaseo@gmail.com y de seguro nos podremos reir o publicar alguna maravillosa anécdota de los lectores.

No hay comentarios:

40 Primaveras Reveladoras

Al acercarse el onomástico de mi querido Rafael —quien dice que soy tan tejano que ahora festejo Janucá— se me ha dado por rascarme la lengu...