18 ene 2012

Taxi-conversatorios

Me paso un dato un Taxista cuyo nombre mantengo anónimo.

Resulta que Jorge es taxista y en su profesión lleva a personas de aquí para allá y en el transcurso de aquí a allá conversan de diversos temas, el clima, el tráfico, el precio de las cosas que siempre sube y nunca baja. Pero un tema en particular me asombró.

Me comentó que le había pasado lo siguiente.

Jorge se ganó la confianza de una señora, en particular de la Secretaria de una entidad pública. Ella lo llamaba para que le lleve de allá a acá  y viceversa, cuando ya estaba establecida la relación de confianza, ella le comento que había uno que otro puesto de chofer disponible y le dijo que le haga llegar una Carpeta para contratarlo. Jorge sin pensarlo, en busca de mejorar sus ingresos le hizo llegar efectivamente la Carpeta y esperó que lo llamen. Esperó y esperó y cuando ya no quería esperar más, la llamo a “molestar”

-Le llamo a molestar Señora, soy Jorge el taxista-

-Hola Jorge como esta, mire le comento sobre su Carpeta, resulta que la Ministra (de quien soy secretaria) me mandó dos Carpetas (de amigos de la ministra) para ocupar  los puestos a los que usted aplicaba. Pero no se preocupe, mándeme de nuevo su Carpeta, pero adjúntele una CARTA-

-Claro Señora que pongo en la CARTA-

-Nada complicado, solo escriba una carta sobre sus deseos de pertenecer al partido (oficialista) y como usted está dispuesto a apoyar la revolución… eso ayudaría a acelerar el trámite-

Tu… tu…tu…tu…tu

Jorge colgó indignado, porque aunque ustedes no lo crean, aún cuando las personas son tentadas con ingresos sustancialmente mejores de los que reciben, cuando tienen amor propio y convicciones ni por títulos y dinero venden su conciencia. No digo que todos los que trabajan en instituciones públicas hayan perdido la convicción y hayan vendido su conciencia, yo lo que digo es que la regalan o la olvidan.

En esta revolución ciudadana de corazones ardientes, manos limpias y mentes lúcidas, todavía se necesita padrino para ser bautizado. Han revolucionado todo menos el método y el fin. Trocear el país y dárselo a sus amigos.

En los taxi-conversatorios uno se entera de muchas cosas, tal vez no sean la fuente más segura, pero dejan dudas y asombros.  

16 ene 2012

Me grita la tinta

Le puse un bozal a mi pluma
encerré su tinta en el tintero
pues, si me largo a escribir
pueda que te ofenda 
y eso, no quiero

Tinteros que gritan de ira
de reclamos que no te hice
tinteros que gritan ¡Cobarde!
por callar, ahora, es muy tarde

Ahogué los gritos de mi puño
en la tinta azul de mi tintero
verdugo de un poema 
de amor humeando en el cenicero



6 ene 2012

Eneros y Luneses

 Enero es como el lunes de los meses. Es un "nuevo comienzo", una razón para hacer resoluciones, una razón para empezar el año con pie derecho. En definitiva es el lunes de los meses, no tiene absolutamente nada de especial. Cuando llega febrero, todas las resoluciones se han desplomado y hemos olvidado con que pie empezamos el año. Pero no crean que estoy criticando, al contrario, únicamente les digo que no se desanimen si las resoluciones de año nuevo se desploman, les digo que, con que no cometan tantos errores como el anterior año han ganado un mundo, han crecido. Aprendan de los errores del año anterior y no vuelven a pisar el charco que se forma en la esquina cuando llueve, ese charco que siempre olvidan y  pisan día tras día. Si, empezando este nuevo año recuerdan que está allí y lo esquivan.  Entonces estaré orgulloso de todos ustedes, así no han dejado de fumar o bajado esas 15 lbs. que ingenuamente prometieron perder después de la cena de navidad. 

Así que si pueden en vez de hacer resoluciones a largo plazo de enero a enero, intenten no pisar el charco de lunes a lunes. 

Estimados lectores, espero que tengan un año lleno de historias que compartir con sus allegados, espero que dejen de ver tanta televisión, que en vez de regalar botellas de licor regalen un libro, y sobre todo, que en vez de perder el tiempo trabajando en la oficina lean Se Jodió el Paseo.

Un afectuoso saludo para el año 2012 (no se acaba el mundo este año no se preocupen, los españoles llegaron antes de que los Mayas puedan acabar el calendario)

Tata
El Editor.-

13 dic 2011

Hay toreros y hay rocanroleros, pero más importante, hay José Diegos


"LO OFRECIDO ES DEUDA

EN DICHAS IMÁGENES USTED PODRÁ APRECIAR TALVEZ NECESITANDO ZOOM O NO, A UN ESPÉCIMEN RARO:
UN CHUNCHI ZARUMEÑO ARABESCO CON PERFIL GRIEGO CON UN PAR DE SEMANITAS DE "WITH OUT SHAVE" MAS BIEN PARECE
UN  HOMBRE CON SUCIO,  UN MEXICANO O UN CUASI BOLIVIANO CANTINFLESCO. USTED ELIJA!!!

SALUDOS SIEMPRE MIO Y TUYO"

Es caprichoso el azar...

Un día viene éste personaje a quien no conocía a decirme -broder, yo te he visto en la universidad, y no tienes muchos amigos. Si quieres te presento los míos- y la verdad en ese preciso instante creí que hasta ahí llego esa amistad. Pero como dije antes, es caprichoso el azar y te cruza por la vida gentes de índoles inimaginables. Pero ninguna como este amigo torero que tengo yo.

Si, leyeron bien, torero.

Si alguna vez sientes caminando por la calle un aire muy rocanrolero, y sin previo aviso una música extraña sin procedencia lógica empieza a sonar, apartate de inmediato que viene caminando José Diego. Si tu celular suena a esas horas en que únicamente pueden hacerte una propuesta de lo más decente, contesta porque sin duda acabarás cantando un bolero a la vera de la ventana de alguna suertuda cortesana. Cuando te pidan que les "acolites" a viajar por Sudamérica en bus, no cometas el error garrafal que cometí yo, suelta el nudo de tu corbata, cambia los zapatos de cuero y la doctrina jurisprudencial, por tu filosofía barata y zapatos de goma, y vuelve una vez más a tener los años necesarios para salir de tu hogar, pero no suficientes para pensar dos veces. Anda, y por favor, no te equivoques como me equivoque yo.

Y más importante aún si después del viaje, vuelven a relatarte cada segundo, cada instante. No escribas sobre el viaje ni te arrepientas de no haber ido. Ven y sientate a leer este blog para que tengas una sana envidia del amigo que me he conseguido.

Un abrazo Pepito.

Saludos
Tata

8 dic 2011

Sobre la muerte...

"Quisiera preguntar y preguntarme si alguna vez nos dejarán morir cuando queramos.
Quisiera preguntar y preguntarme si alguna vez –alguna- a este país lejano llegarán los vientos del respeto a la vida respetando el derecho a la muerte.
Quisiera preguntar y preguntarme qué día, qué momento, podré ir a la botica de la esquina y pedir que me vendan la pócima exacta, la precisa, para curarme, en una sola toma, de la vida. Y si me dicen que enseñe la receta, podré mostrar al dependiente mi fatiga, firmada con el puño y letra de mi hastió.
Quisiera preguntar y preguntarme si alguna vez –alguna- alguien respetará mi voluntad y no me llevará a un sitio ignoto para que manos extrañas me administren los sueros del mañana que no quiero, en anónimos y asépticos espacios. Allá donde intentarán insuflarme ilusión por medio de unos tubos que hincharán mis pulmones con un aire sin aromas, sin dulzores, sin veranos.
Quisiera preguntar y preguntarme si alguna vez –alguna- estaré en el derecho de convocar a los que quiero para celebrar, con una sonrisa que viene de la infancia, con un abrazo fresco como recién salido del cariño, mi despedida. Ofrezco que habrá música. Y ofrezco –sobre todo ofrezco- que habrá sombra: la del árbol añoso bajo el cual mis cenizas yacerán y que, en cada floración, les recordará a los míos mi presencia ausente, hasta que venga el estío del olvido, la sequedad, la nada. Hasta que la desmemoria de los vivos me sepulte.
Quisiera preguntar y preguntarme si alguna vez –alguna- podré vivir mi muerte dignamente, sin tener que pasar por las infamantes aduanas de la moralidad, los hospitales, las buenas costumbres y las leyes. Si alguna vez –alguna- dejará de atormentarme la sensación de que la muerte buscada es un acto de traición, cuando no es sino una muerte más entre las muchas muertes. Una muerte más entre las muchas vidas.
Quisiera preguntar y preguntarme por qué otros, que ya nos han atormentado tanto con sus normas, no hacen una que exprese que cada quien es dueño de su muerte; por qué hasta de ese derecho nos despojan; por qué hasta ese extremo nos invaden.
Pocos son los que viven hasta cuando quieren vivir. A los más los mata la vida, sin que quieran. Por eso deseo preguntar y preguntarme ¿hasta cuándo los que quieren morir tienen que ir a la muerte en puntillas, a escondidas, como si cometieran algo obsceno, vergonzante? ¿Acaso la muerte no puede convertirse en una manera juguetona, alegre, refrescante de ganarle a la vida? De situarse al frente, desafiarla y decirle que, por esta única vez, no es ella la que impone sus designios.
Quisiera preguntar y preguntarme hasta cuando quienes creemos que tenemos el derecho a vivir, no tenemos también estatuido el derecho de morir cuando queramos."

Soy el que Pude 
Francisco Febres-Cordero

40 Primaveras Reveladoras

Al acercarse el onomástico de mi querido Rafael —quien dice que soy tan tejano que ahora festejo Janucá— se me ha dado por rascarme la lengu...