21 oct 2016

La novedosa ruedita del mouse...

Les voy a ser bien, bien sincero. De vez en mes -en medio del día de trabajo- tomo un desvío en la red de redes y aterrizo en Se Jodió el Paseo para echar un vistazo de cómo están las cosas, si alguien nuevo ha pasado por aquí o simplemente para leer una que otra entradita que había olvidado. Este paseíto generalmente empieza en la página principal (Home Page) y voy bajando (con la novedosa ruedita del mouse) hasta donde dice -Ver Antiguos- o similar. Generalmente ahí acaba mi desvío y regreso a las obligaciones y los recordatorios.

Gracias a una conversación muy estimulante anoche, hoy amanecí con ese bichito de desviarme y aterrizar una vez más en las polvorientas páginas de este blog. A diferencia de las veces anteriores hoy fui al Génesis 1:1 (inicio, comienzo) de se jodió el paseo y fui leyendo hacia arriba. Es decir, de mi más joven intelecto, hacia mi más desarrollado intelecto (supuestamente).

Les voy a decir una cosa… leer las primeras entradas y venir recorriéndolas hacia ahora es como ver una foto que te sacaron con el corte de pelo que no te gustaba, pero tus amigos te decían -estás bien- y tus más cercanos amigos te decían -que pitos te hicieron, no pensé que era posible, pero estás más feo que antes- sin embrago, no borraría ninguna de ellas. Faltas de ortografía TERRIBLES, errores de sintaxis y redacción. Ideas y conceptos totalmente errados o inservibles e historias que desvergüenzan a cualquiera. Lo que sí puedo deducir es que és una genialidad del folklore urbano. Ojalá si hacen este ejercicio, les duela la barriga de la risa cuando encuentren esa entrada en la que son protagonistas, o un segundo plano monumental. Tal vez no están en ninguna entrada, pero dirán -este Tata es un loquillo- o una más famosa y habitual -que rica bestia el Tata-.


Entonces sí, gracias. Digamos que rencontré un alguito que andaba extraviado para sentarme a escribir de nuevo. Esperemos con mejor acogida, menos faltas de ortografía y un poco más de sentido, pero siempre, siempre…SIEMPRE, con el fin de entretener a usted lectores de Se Jodió el Paseo.  

3 dic 2015

Ele ih!!!!

Ele ih!!!!... Lindo Quito de mi Vida, yo te canto con AMOR...

Hoy me ha entrado una nostalgia inconsolable. En mi memoria el 28 de noviembre sonaba el primer trompetazo, el Monosabio caminaba parsimoniosamente al centro del Coloso de Iñaquito, la Paza de Toros Quito, en mitad del ruedo hacia una venia y salía el primero de los toros anunciando la mejor época del año en la capital de los ecuatorianos.

Esta nostalgia no es, para quienes son antitaurinos, una oda a la tauromaquia, sino a Quito (falta que le hace este año). 

Generaciones quiteñas se criaron con el amor a la plaza sin ser taurinos. Se criaron en un ambiente de fiesta inigualable, una fiesta que amanecía el 28 de noviembre, no dormía hasta el 6 de diciembre, y sacaba de cada quiteño un sentimiento incomparable de nacionalismo y quiteñismo. Digo sin ser taurinos porque en mi caso, no me crie con la tradición taurina, sin embargo, cada toro, cada pase, cada tercio, cada devoción al arte envolvía mi ser con... mierda, con ganas de gritar a los cielos ¡Viva Quito!

Hoy 2 de diciembre, no he escuchado una chiva, ni un Viva Quito. Es realmente triste que por falta de tolerancia no dejen a los quiteños celebrar en su tradición a la capital. Me siento engañado. Pero lo que oscurece mi nostalgia es saber que vienen generaciones de quiteños que no van a tener la menor percepción de qué significan las Fiestas de Quito. Nos han despojado de una parte de nuestra identidad, y no es la identidad española, es la identidad quiteña. Donde cada quiteño, instruido en la tauromaquia o no, iba a la Plaza y en ella se hinchaba el pecho, gritaba, sonreía y se jactaba de ser parte de una maravillosa ciudad. 

Para quienes no lo vivieron, no hagan caso a quienes dicen que los toros son una tradición española, esas personas no tiene la menor idea que en el páramo ecuatoriano existen los Chagras, los arrieros, los ganaderos. Personas que devotan su vida al arte. Digo arte porque si se puede llamar arte a muchas cosas actuales, también se puede llamar arte a la forma de montar, de enlazar a veta, de marcar, de rodear.

“Yo soy montador morocho
de los chucaros cerreros.

Por eso me llamo Chagra
¡Porque chagra soy primero¡”

¡Viva Quito carajo! Y no se les pase por alto a quienes lo vivimos, contar a las generaciones venideras lo que significaban las Fiestas de Quito. No se les olvide contar que existían las tunas, las modelos de Lark, los borrachos puerta 9 fila 12, los pañuelos de oreja rabo y huevo, los contravereda, los aviones a metros de distancia, los que gritaban en media plaza, TOOOOOQUEN TROMPUDOS…. Y más representativo los que después de mancharse la camisa blanca con vino en bota gritaban

-¡Que Viiiiiiiiiiva Quito! Pero pero pero ¡Que Viiiiiiiiva Quito!- 
a lo que la Plaza contestaba en unísono 
–¡QUE VIVA! 
–Que chuuuuuuupe Quito!
–QUE CHUPE- 
¡HASTA DONDE!


¡HASTA LAS HUEVAS CARAJO!




PD: Viva Quito de mis amores….

17 feb 2014

Fe de erratas


Bienvenidos todos, bienvenidos. Por fin pueden dejar de esperar transeúntes del paso peatonal virtual, lo peor ha pasado” y volví para dejarles un material de lectura ocasional, sin aires políticos...JA, sin aires melancólicos...JAJA. Únicamente extractos del archivo polvoriento del día a día, pequeñas historias, pequeños cuentos, pequeños poemas pequeños.

Ningún parecido con la vida real es pura coincidencia, ninguna exageración es intencional, y todas y cada una de las lecturitas es únicamente para su entretenimiento y mi distracción.

Material fresquito como recién salido del horno, el olor a entrada de blog ya se siente en los pasillos, la gente de asoma a mi ventana a ver que se esta cocinando, y bueno, para quienes disfrutamos del sarcasmo, Mambrú se fué a la guerra, que suerte y que fácil la tuvo Mambrú, yo estimados lectoros y lectoras le pertenezco al Gobierno 10h/semana (requisito indispensable para poder graduarse) y les digo sin exagerar, las cosas que se ven en la función pública no se borran de la mente. Se quedan cinceladas en la memoria y bueno, si bien les presenté anteriormente con una Apología de este polvoriento Blog, fe de erratas. 

De ustedes muy atentamente

Tata

11 feb 2014

Capítulo II

"Esta tarde la sombra esta que arde.
Esta tarde comulga el más ateo."
... esta tarde el Tata, Dios lo guarde, desempolva la momia del blogueo.

Un verso robado y adaptado.



Llego llego

6 jun 2012

Apología

Aunque no lo quiera aceptar y me cueste, la compañía que me hiciste en tantas soledades no se desvanece, se escurre por la ventana como el humo del último cigarrillo del cartón, dejándome angustias y ansiedades. Añoranzas de una última palabra, un renglón mal encajado, los últimos puntos suspensivos ¡Qué no daría por sentarme una vez más a tu lado! Contarte cuantas cosas que no publicamos…

De un tiempo a esta parte me hacías falta, y te hice falta seguro. Pero del lugar donde te entierro, del pasado nadie te rescata.

¡Qué dúo hicimos! ¡Cuántas carcajadas les sacamos! Seguramente tu egoísta, te llevarás las mejores, las más puras. No las que más leyeron sino las que no leyó nadie, las que estudiamos juntos cuantas duermevelas, cuantos amaneceres vimos a la sombra del subconsciente que afligía hasta a las peores pesadillas ¡Maldito bohemio! Aristócrata del intelecto, tan insoportable tan altivo. Te entierro con las mejores vestiduras como lo hubieras querido; camisa blanca, corbata, chaqueta con pañuelo y zapatos gamuza azul marino. Insoportable, ni en el nicho podías bajar la guardia y descuidar algún aspecto.

Al fin y al cabo, no te necesito. Prefiero andará cojo que por ti soportado.

Así me despido con rabia, con angustia, amargura. Adiós amigo


Epitafio;

Ayúdanos a andar,
Que estamos cojos


26 abr 2012


"Los grandes proyectos los sueñan los locos geniales, los ejecutan los luchadores tenaces, los disfrutan los felices mortales y los critican los eternos inutiles."
John C. Maxwell 

40 Primaveras Reveladoras

Al acercarse el onomástico de mi querido Rafael —quien dice que soy tan tejano que ahora festejo Janucá— se me ha dado por rascarme la lengu...