6 mar 2019

Zona de Confort Zero


Cansado del vaivén de hordas de gente colmando bares y discotecas se retiró meditabundo a celebrar introvertido el fin de año en el campo. Con más de una cuestión que quería despejar de su mente se decidió por un pequeño pueblo montañés. El menos acontecido de mis amigos -pensaba yo- hasta que un día a mediados de enero me llamó a contar avergonzado esta anécdota. Mientras me la contaba iba subiendo en el escalafón de historias que alguna vez fueron inmortalizadas en este blog. Esta anécdota superaba sin ningún esfuerzo la vez que fui rescatado en ambulancia de nieve en las Montañas Rocosas, aplastaba como a una hormiga cuando hice vomitar a una pequeña niña con el putrefacto aire que emanaron mis entrañas; y, a mi criterio empataba con la vez que etílico el taxista entregaba rendido las llaves para que conduzca alguien más en media Vía Interoceánica. Mientras leen, no traten de ponerle cara al personaje, disfruten de esta gran aventura.

Habiendo leído los mejores reviews de hostals chik nuestro héroe al más puro estilo de Alexander Von Humbolt preparó su zamarro de mochilero, sus zapatos de treking, su repelente porque no somos ningunos desadaptados, su bloqueador FPS50 porque hay que tomar color y se embarcó con destino incierto; pero con la certidumbre que algo tendría para contar de su retiro reflexivo. Atravesando las montañas con los audífonos tocando algún tema sabinezco iba viendo por la ventana y deshuesando algún libro de los que habitúa tener en el velador.

Cuando llegó al Hostal Chik se amigó con el dependiente para que este le sugiriera rutas y senderos adecuados. Se ambientó con la fogata, la chimenea y alguno que otro compañero eco-turista y sin más que una cerveza se retiro a su alcoba compartida para descansar. El 31 temprano se levantó para ganarle al día. Con las instrucciones recibidas del día anterior puso un pie delante del otro y empezó a caminar, a ascender, a transitar las sinuosas rutas. Sinuosas no tanto, es más un poco “fáciles” para un ecuatoriano experimentado -Un reto necesito- pensaba mientras rebasaba por la ruta de estaquitas moradas a sus colegas. Al coronar, con sed de reto, con sed de gloria, con sed de agua también; en busca de saciar su sed una vez más lubricó sus talentos sociales y se amigó con colegas aventureros quienes le sugirieron una nueva ruta. Una forma de volver para no volver por donde vinimos (como se diría), y sin más que su soledad y su celular con la pila bien cargada arremetió a lo desconocido y empezó a descender por un sendero distinto del que habría usado para ascender.

Logrando su objetivo andaba hinchando sus pulmones con aire que refrescaba más que sus pulmones. Bajaba por grandes piedras. Resbalaba partes de esta nueva ruta y se levantaba con vistas que no habría visualizado anteriormente. Pasaban las horas y seguía bajando, reflexionando y bajando, saltando rocas y bajando. Rocas que iban creciendo en tamaño resultaban en saltos cada vez más grandes, más peligrosos. Pasaban las horas, pasaban y por mas saltos que daba, caídas que soportaba su destino no visualizaba. Pasaban las horas, si señor y con el tiempo cabritas carnívoras lo acompañaban. Poco a poco fue germinando una leve sospecha de estar irrevocablemente perdido; irrevocable porque gracias al tamaño de las gigantes piedras que habría saltado, era imposible volver a algún punto de referencia, y no bastó mas de un minuto para que su intuición afirmara que no solo estaba perdido, sino que también estaba acorralado y sin más opciones que aceptar la derrota tomó su celular para llamar al amable dependiente del Hostal Chik para que con su hospitalidad lo rescatara.

-Por la ostia, no solo estas extraviado, es imposible que cruces hasta acá sin una brigada de auxilio- Dijo el dependiente al recibir mediante whatsapp la ubicación de nuestro intrépido Bartolomé Días. El dependiente amablemente entregó la información de contacto a los Bomberos para que procedan debidamente autorizados por nuestro aventurero a realizar las labores de rescate.

A los pocos minutos sonó el teléfono de nuestro  intrépido amigo quien, lleno de esperanza contestó -Va en camino una brigada de rescate- (pasa el tiempo) vuelve a sonar el teléfono -No va en camino una brigada, estamos enviado al Alcón-

Al Alcón… carajo.

Al poco tiempo el inconfundible sonido de cualquier película de Holywood retumba en los agobiados oídos de nuestro temerario Thornberry, TACA TACA TACA TACA TACA acompañado de un ventarrón que desconfiguró el rostro de quien que con los ojos entrecerrados visualizaba un helicóptero de rescate postrándose sobre él.

Acrobáticos bomberos descendían en rapel por los lados del helicóptero, todo muy rápido, todo muy confuso para él. Lo subieron en el helicóptero y sin empezar a levantar vuelo empezaron a aterrizar.

Si señor, un rescate en helicóptero, más bien el más rápido hasta ahora. Mi Don habría estado perdido tan cerca que ni le abrocharon el cinturón de seguridad. Imaginen que van a la panadería más cercana a comprar pan y vuelven, el rescate duro menos que eso. A ver… aguanten su respiración… el rescate duró menos que el tiempo que pueden aguantar. Pero esperen porque nuestro David Livingstone al volver al Hostal Chik fue interceptado por el dependiente quien con el asombro más grande le preguntó -¿Fuiste rescatado en el helicóptero?- a lo que sin mayor gesticulación nuestro Vasco de Gama respondió -Si- y con mayor asombro el dependiente le pregunto -¿CUÁNTO TE COSTÓ?- y con un poco de asombro nuestro Marco Polo dijo -nada ¿por?- a lo que recibió una particular respuesta que lo dejó aliviado hasta el final de sus días que no le hayan querido cobrar los caritativos rescatistas bomberos.

Resulta que un rescate normal se tarifa a partir de los 12mangos, lo cual nos hace concluir que fue tan absurdo el rescate que probablemente fue anotado en la bitácora como Entrenamiento de Rutina, peor aún se atrevieron a pasar la factura por reposición de gastos por la gasolina.

Si si si… tal vez hay un poco de detalles que, éste su más inspirado autor ha agregado para crear el misticismo que se merece esta anécdota, pero sin duda fue ese el año nuevo que disfrutó uno de los más admirados personajes que transitan habitualmente por mi vida y sin afán de burla les comparto para su entretenimiento y sin duda para el mío.

21 ene 2019

Primera Cita

Por mucho que haya querido jugarla con calma; parar el balón, detenerme, alzar a ver y habilitar para gol. Mi inconsciente no me deja contenerme, no deja que mi cerebro gane esta batalla. Con ese flow, ese supercoolismo que me caracteriza, estaba yo jugándome todo. Tenia la primera cita de cajón, cine con canguil; infalible. Se habla lo justo, se hacen comentarios de la película y se deja en la casa a horas de gente.

Comenzó la función. Todo iba bien. 

Error fue escoger la película del momento que conmovía a quién la veía.

Y no les voy a mentir, se me aguan los ojos en esas películas. Era uno de los puntos que había detonado varios mensajes de WhatsApp. Pero no contaba con que mi cerebro pierda con tal goleada la compostura. 

Y no.. no es que me descompuse en lágrimas, no no va por ahí la cosa. Ella también estaba esperando desahogar un poco las ganas de llorar, disfrutar de la película con los cinco sentidos y dejarse llevar, a la final es parte de la experiencia del cine echarse un llanto de vez en cuando.

En el climax, en la parte más triste y conmovedora de la película estábamos con la lagrima en el ojo. El cine en silencio, se me empezaba a hacer el nudo en la garganta, ese que es justo antes que caiga la lágrima, ese que duele aguantarse... Mi cerebro con todo bajo control, o eso pensaba... En ese punto donde ya estas para que todo se vaya al caño y te largues a llorar, mi inconsciente se lanza al ataque y de una manera inexplicable ¡Mi mano se abalanza  sobre la de ella (que también estaba a punto de llorar) y la toma por primera vez en un acto desesperado y apretando cómo cuando te van a poner una inyección! 

No podía regresar a verla, sabía que le había cortado todo, que había arruinado la experiencia de la película. Pero si bien no lloramos nos largamos a reír. Yo solté su mano enseguida, como adolescente que se pone nervioso. No sabía cómo retomar el terreno que había ganado, ni tampoco sabía si debía tratar de retomarlo. No sabía si debía tomar su mano de nuevo o si pensaría que voy muy rápido. Si, si señor, a mis 29 años me preocupaba si podía tomar su mano o si debía ir más lento. Atolondrado y papelonezcamente salí de la sala del cine cuando se terminó la película y fui directo al baño a mojarme la cara.

Mi cerebro totalmente vencido, no volvió a tomar la punta, pero supe después que el de ella tampoco. Nos dejamos llevar por todo menos la razón, volvimos a salir y de ese día a ahora ha pasado un año, un año de dejar al cerebro a un lado.

Primeras citas son complicadas, pero primeras citas con papelones son historias, y primeras citas con papelones con segundas citas; esas son relaciones.

5 nov 2018

La Moda No Incomoda

Ya nos pasó con la "serie" (digo serie, porque me han hecho caer en cuenta que es la palabra unisex para novela) de Luismi, o como le dicen ahora tantos fans que tenia de toda la vida "Micky Rey". Todos tenemos ese amig@ -digo @ porque Se Jodió el Paseo no discrimina y reconoce que la novelería trasciende géneros- que cuando empezaba a menear la pelvis al los melódicos ritmos luismigueleños en los matrimonios (porque eran los únicos lugares donde se escuchaban) gritaba "ME ENCANTA MENUDO" pero ahora no, no señores... ahora su spotify ha desplazado su límite de descargas y se ha colmado de hitos trascendentales del maestro Armando Manzanero con la privilegiada voz de Luis Miguel. Todo bien grandes hitos, no se ofendan los fans de siempre que con ustedes no es el drama. 

Nos habría pasado con anterioridad con las numerosas giras de Sabina. Justinbiebereños -o como se decían ellos- Believeres, transitando por Calle Melancolía negándolo todo, porque la verdad con esa vergonzosa reputación deberían negarlo todo; hordas de gentes aclamaban usar Bombín sabinero desde que nacieron "yo en mis cumpleaños de niño no usaba gorrito de cumpleaños, usaba bombín de Sabina". Da igual, en fin un poco de Sabina enriquecerá su vocabulario. Pero ahora, lo que se nos viene... es realmente terrible.

Y no... no hablo de los miles babosos que en mi propio carro me reclamaron por poner Shakira -pero no la loba en el armario (que si les gustaba)- el rocanrol, los pies descalzos preguntándonos donde están los ladrones o unplugged (los que valían la pena)... diciéndome -Tata actualízate-... ah pero ahora que está de gira empiezan -vieron que va a cantar las old school-.

Lo que se nos viene es una de esas nuevas olas que me aterra. Más de un puñado de babos@s empezarán a hacer playlists We Will Rock You Clásicos de Mi Infancia donde encontraremos un remix de Bohemian Rapsody con Bicycle Race y lo peor versiones actualizadas cantadas por algún X que pretende remplazar a Ready Freddie. Es que ya los puedo escuchar -Qué te pasa, si mi papá me hacia oír Queen en la cuna- qué pena que no se te pegó después de tantos esfuerzos de tu pobre viejo; cada que me subo a tu carro retumban los ritmos tropicales reguetonezcos que no te pierdes para mantener entretenidas a las masas.

...el rocanrol no se mancha, la pelota tal vez, pero el rocanrol no. 

Ojo, no escribo estas breves líneas para que te ofendas, más bien, para alistarnos. Armarnos de paciencia que se viene otra de esas modas que tanto perturba. Pero de las cuales siempre hay alguna reseña para escribir. 

17 sept 2018

El Aire Encajado

Alguna vez me enseñaron que cuando tienes un gas atravesado se le dice aire encajado. Creo que el término técnico sería obstrucción intestinal, algún lector médico hará el favor de aclarar.

En todo caso mi afán no es detenerme en los tecnicismos de los pedos. Sino de los tecnicismos de las relaciones y los pedos. Tal vez una de las preguntas más frecuentes por parte de los amigos cuando una pareja empieza a salir es ¿Y ya se tiran pedos? O tal vez solo sean los entrometidos, desagradables de mis amigos... O yo. 

Es difícil porque hay parejas que llegan a casarse y aún les da vergüenza este natural fenómeno. No quieren que su pareja sepa que son humanos, puede ser, o son un poco menos toscos que yo. Digo yo, no porque sea de esos que le dice a su pareja -jálame el dedo- y al jalar suelta uno de aquellos sonoros conciertos de viento; sino porque este tema fue advertido al principio de la relación, en la etapa de conocerse -ve... No te asustes si algún rato me tiro un pedo, es porque estoy cómodo contigo-. Pero ojo... Hay pedos y hay pedos...porque podrá dar fe que cuando los encajados están rancios, tengo la desencia de apartarme (la mayoría de las veces), y una de las veces fue recién, viajando a la playa.

Habíamos estado en el carro ya algunas horas y por haber salido temprando desayunamos mal y viajar con hambre no es lo nuestro. Paramos en una de esas panaderías de pueblo de la costa, específicamente La Concordia... conocida por casi nada, y menos aún por sus no afamados panes de yuca (que era lo que buscabamos), en fin. Entré a la panaderia, ella esperaba en el carro, en la panadería pregunté por los panes de yuca, al recibir la negativa de la existencia o conocemiento de los panes de yuca me di la vuelta y al salir, solté uno de esos aires encajados de los que les hablaba... Pilas, lo solté dentro de la panadería mientras salía, me di la vuelta al carro abrí la puerta entre y un segundo despues escucho -brght bmmmm QUE ASCO- sonidos guturales, gestos de supervivencia gritos ahogados, su dedito inútilmente aplastaba el botón de bajar la ventana. Debo admitir que no exageraba, yo me detuve (obviamente antes de meter la llave en el contacto) para pensar que mierdas había comido porque eso no era un gas encajado era un espíritu maligno. Era un ambiente pesado, ella pataleaba por su vida y yo reflexionaba acerca de mis hábitos alimenticios.

Tal es así que una niña que estaba dentro de la panadería (coincidentemente) salió en brazos de la mamá y arrimada a mi carro se puso a vomitar. Obviamente me culparon de hecharme un pedo tan asqueroso que hice vomitar a la niña, y los reclamos acerca de mí falta de humanidad no han cesado hasta hoy.

Bajamos la ventanas y seguimos nuestro camino en unas carcajadas y reclamos poco comunes. Pero yo orgulloso, la verdad, porque los pedos son como los hijos. No hay que negarlos, y como no soy de aquellos cohibidos, no he cambiado de forma de pensar y me dejó expresar cada vez que necesito. Cuando acabes de comer un plato de habas y te sientas inflado, no te aguantes y ve... por Dios, tírate un pedido.

14 sept 2018

Aristocracia Social

Para mí no hay otra forma de ponerlo. Las redes sociales -ahora con segmentos aristocráticos- han dejado de unir personas, y por un brillante efecto del marketing, han separado grupos en grupos más pequeños. Qué la verdad... la verdad, me tiene sin el más mínimo cuidado. O sea, al Tata le vale ser o no ser, pertenecer o ser aislado. Nunca he pensado -ah esta persona es de los trikilikitikis entonces debemos hacer beneficios especiales para ellos o hacer negocios exclusivamente con ellos- ni jamás se me había ocurrido imponerle a alguien que me dé descuento en su establecimiento o negocio, ni por ser familia, peor amigo y más remoto aún exigir porque estamos dentro del mismo grupo de dentro de una red social. 

Pero allá ellos o ustedes si son parte o pertenecen. El colmo del este fenómeno social es un evento que me picó la lengua, razón por la que me rasco en estas breves líneas. 

Estaban dos sujetos en su carro tranquilos transitando cómo se debe hacer para dar uso al automóvil. En un abrir y cerrar de ojos otro coche les impacta por detrás... Ventajosamente no hubo daños personales y los dos carros podían arrancar. Con la mejor intensión de orillarse y arreglar el siniestro sin involucrar a las autoridades, los afectados bajan la ventana y al pasar el otro carro oscuchan -ANTES DE PREGUNTAR SI TODOS ESTÁN BIEN- ¿son de la logia?...

A ver... por favor. Hágase los descuentos, crean que Visa les da una Tarjeta Black, sen caballeros de la logia y gocen de todos los eventos del Club de Tobby que quieran, peguen los stickers en el carro -en los equivalentes femeninos- destruyan la fama de negocios respetables porque a una la trataron "mal", refiéranse únicamente dentro del grupo clientes y compartan las desgracias familiares para recibir apoyo de sus colegas de la aristocracia social... Pero no permitan jamás que ser un Loquitrikillo, esté por encima de ser GENTE... Pensar que por pertenecer a la logia o el selecto grupo o como conchas lo quieran llamar, les permite bajar la ventana después de chocar a alguien borracho y preguntar antes de desculparse, si a quien chocaron tienen el carnet de lo Caracolitos. Hay que ser bien babosos o tener muy poco en la cabeza para presentarse como miembro de una red social, fuera de eventos de esta y peor aún después de ocasionar un choque. 

Ojalá al policía también le diga eso algún día para que le caigan a toletazos por burro.

Ojo... No todos, no se ofendan en conjunto que no es con todos.

Y si... Es una abierta crítica a estos grupos, porque no son más que una genialidad del marketing. Alguno medio bruto ha de pensar que soy resentido porque a mí no me han invitado a ser parte y por esto crítico... A quien con todo respeto le digo -hijit@ querido, jamás de una patria grande se debe hacer una más chica, y nunca jamás de los jamases, una red social se vuelve parte de la identidad. Deja de creerte parte de la aristocracia social, lee #SeJodioElPaseo y forma parte de la aristocracia intelectual.

Ahhh y seguro no falta el comedido que va y chismosea en estos grupos -miren lo que escribió este man- y algún búfalo superior manda a tacharme socialmente... Hijodeputa ojalá pasara y me dejen de invitar a ser parte de tanta segmentación social que genera un sentido medieval de superioridad en las mentes de los que en algún momento se creyeron inferiores.

18 ago 2018

La Comisaría

En mis tiempos de chasqui judicial, un día viví tal vez la más repugnante experiencia en una institución pública (o cualquier lado). No se confundan, me atendieron muy bien, obtuve mis resultados favorables en la tarea encomendada, no por nada me decían ""Mensaje a Garcia". Mi experiencia repugnante, y advierto, me vino a la memoria para iluminar nuevamente estas páginas, y si son asquientos... no lean más. 

Un joven apuesto pasante, punto en blanco -con los ternos heredados de todos los tíos- de esos ternos que los pantalones son 39 y el sastre hizo milagros para dejarlos en un esbelto 33 cuando yo era 30. De esos ternos que los hombros no se pueden meterme más y las mangas me llegaban casi a los codos. Las corbatas -trofeos de hippsters- que aún no existían, regaladas no... olvidadas en el fondo de los armarios con diseños de los ochentas tomadas por mi mamá diciendo -¡pero si está hermosa! Y va con todas tus camisas-, las camisas si eran mias pero de cuando tenía quince años, el cuello ni los puños cerraban y los colores respondían únicamente a los excéntricos gustos de mi adolescencia. Pero ahí estaba, irresistible cómo de costumbre, poniendo un pie delante de otro para aventurarme al mundo de la tramitologia del pasante de derecho, épocas gloriosas donde uno se conoce direcciones de insitituciones que no existen, nombre de secretarios que no asisten, y toda y cualquier artimaña para certificar cualquier copia, hasta de una servilleta de papel. 

En esta ocasión La Comisaría, no sé que se hacía ahí, hasta ahora nadie sabe, ni ellos. Pero me habían encargado obtener copias de algún proceso, llegué y solicite la carpeta y me acomodé en un bordillo a esperar.

Esta comisaría estaba ocupando una casa vieja de piso de madera y la chimenea había sido adecuada cómo asiento de espera. Me senté y mientras esperaba un sujeto bien entrenado con pañuelo y Rolex se sienta ai lado.

Sonreí y saludé con la cabeza, él a mi lado hace lo propio. 

El silencio de los que esperan se rompe por este sujeto -no porque empezó a conversar- sino porque empezó a sonarse la nariz de tal manera que temblaba el piso de madera. Sus licuadas secreciones vibraban a tal ritmo que las ventanas retumbabam. Ustedes dirán -se sonó la nariz, o sea Tata, tampoco es para tanto- y yo les digo, calma.

El sujeto no contento con habernos dejado sordos empieza (no conozco otra forma de decirlo) a jalarse la flema, si, a JALARSE la flema; y después de unos buenos 15 segundos enmudece. Me imagino que se había tragado, pero no, la habría acomodado bajo su lengua... ¿cómo sé esto? Porque se arrima hacia adelante y deja caer lentamente su desagradable secreción en el piso ¡ADENTRO del establecimiento!

Sus ojos y los míos chocaron me imagino que habrá visto en mi cara tal repugnancia qué con el zapato exparce su regalito hasta que queda pintado el piso alrededor de nuestros asientos.

No recuerdo bien que reacción tuve, puede ser que se me bajó la presión o salí a tomar aire con la cara verde.

Pero en fin, espero que pueda imaginarse bien a este sujeto y sus acciones, pero sobre todo la cara de asco desconcierto y repudio de su gran y fiel amigo.

17 ago 2018

Cerveza o Retenciones

Porque esto es así... A unos los días les pasan más rápido y se adelantan, a otros les pasa más lento y no se igualan y a otros prudencialmente al ritmo 1:1, un día a la vez.

Pero no se lanzen piedras por estar a destiempo. Busquen sus áreas comunes y ahí disfruten. Cómo cuando en las reuniones de 10 años de graduados (si tuvieron) de lo único de lo que se puede hablar es de las gloriosas salvajadas de la adolescencia, porque al hablar de cosas serias a uno lo ven y dicen -y este yo lo veía prendiendo camaretas con el cigarrillo en la boca y me va a hablar de la tasa de depreciación- ¡no jodas!

Sobre todo cuando un compadre, viene con la novedad que se hizo cirujano...¡Oh gran señor cirujano! Y por mi cabeza pasan imágenes de este individuo colgado de una viga boca abajo tomando aguardiente regandose encima todo, y feliz, orgulloso... ah y con un cigarrillo en cada mano. O aquella vez que en su casa amaneció sentado en la sala un afamado personaje de una cadena de hamburguesas -no puedo decir más porque hubo un parte policial en el que negamos todo- pero cosas así... ¿Me explicó? 

Ver ahora tan profesionales a mocosos tan irracionales, cuesta.

Y ojo, cuesta cómo les debe costar escuchar que algún bloggero afamado se hizo abogado y hace agobiantes cálculos de impuestos diferidos con cálculos actuariales, deben pensar ¡No jodas! -tu que repetiste un curso, a la pera no llevaste sino cerveza y aguardiente, que para ningún examen abriste el cuaderno y te graduaste de milagro- jodas... Pero sí, cómo les digo así es esto. 

Uno de un día para otro se encuentra en Paco comparando capacidad de escaneo de impresoras y comprando resmas, Y DIVIRTIÉNDOSE (ojalá aún no sepan lo que es una resma), así que disfruten, gasten la plata en cerveza porque un buen día estarán recibiendo facturas y emitiendo retenciones para comprar para sus clientes resmas y hacer presentaciones.

40 Primaveras Reveladoras

Al acercarse el onomástico de mi querido Rafael —quien dice que soy tan tejano que ahora festejo Janucá— se me ha dado por rascarme la lengu...